"Hay recuerdos que el tiempo no logra borrar. En una caleta, mientras todo afuera era incertidumbre, mi tío abrió una botella de Malbec. No hubo brindis ni celebración. Solo un instante suspendido en la memoria.
Años después busqué aquella bodega. La encontré, viajé hasta ella y conté la historia.
De ese encuentro nació PLATA O PLOMO: vinos que no celebran la violencia, sino que convierten la memoria en relato.
Cada botella guarda un capítulo real. Porque recordar el pasado también es una forma de no repetirlo."
-Nicolás Escobar
